ie.inteligencia emocional
sin letra chica

Tus datos

Qué se recoge en este sitio, para qué, cuánto dura y qué puedes pedir.

Lo que este sitio no hace

No hay publicidad. No se venden ni se ceden tus datos a nadie. No hay perfiles de lector, ni recomendaciones basadas en lo que leíste, ni botones de redes sociales que informen de tu visita a otra parte.

Tampoco hay cookies de seguimiento: nada queda guardado en tu navegador para reconocerte después ni para seguirte a otros sitios. Las visitas se cuentan de forma agregada —cuántas fueron, qué páginas se leyeron— sin identificar a nadie.

No obstante, cualquier servidor que te entrega una página ve tu conexión mientras lo hace. Así funciona internet y también aquí. De eso no guardamos nada.

Qué se recoge, y cuándo

Si te suscribes a La Carta, se te piden dos cosas: tu nombre de pila y tu correo. Nada más. El nombre existe para escribirte por tu nombre y no como a un destinatario cualquiera.

Si envías una pregunta, no se te pide correo ni ningún dato de contacto. Solo llega tu texto. Por eso, antes de escribir, se te pide que no incluyas datos que te identifiquen a ti o a otra persona: si los incluyes, ese mensaje se borra sin usarlo.

Si escribes al correo del sitio, queda tu mensaje y la dirección desde la que escribiste, igual que en cualquier conversación por correo.

Fuera de esos tres momentos, este sitio no te pide nada.

Para qué se usa cada cosa

Tu correo y tu nombre de pila sirven para enviarte La Carta y para nada más. No entran a ninguna otra lista, no se cruzan con otra información y no se usan para medir nada.

Tu pregunta sirve para responderla, y su respuesta se publica en el sitio para que sirva a otros. Se publica la pregunta, nunca quién la hizo.

Lo que escribas al correo sirve para responderte.

Con qué derecho

Para La Carta, con tu consentimiento, y consentir aquí es un acto en dos tiempos: escribes tu correo, y después confirmas desde un mensaje que te llega a esa casilla. Sin esa confirmación no quedas suscrito y tu correo se borra.

Ese consentimiento se retira cuando quieras. Cada carta lleva abajo cómo darse de baja, y basta un clic; no hay que escribir a nadie ni explicar por qué.

Cuánto dura

Si escribiste tu correo y nunca confirmaste, se borra a los treinta días. Sin confirmación no hay consentimiento, y sin consentimiento no hay ninguna razón para conservarlo.

Mientras estés suscrito, tu nombre y tu correo se conservan. Esa es la finalidad y ese es el plazo.

Cuando te das de baja, tu nombre y tu correo se borran. Queda una huella de tu correo: el resultado de un cálculo sin vuelta atrás, del que no se puede reconstruir la dirección. Sirve para dos cosas y no puede usarse para ninguna otra: comprobar, si alguna vez hiciera falta, que hubo consentimiento y que lo retiraste; y evitar que vuelvan a escribirte por error. Esa huella se conserva mientras exista este sitio.

Los mensajes que entran y salen de nuestros correos se conservan, como cualquier correspondencia. Si quieres que se borre el tuyo, lo pides y se borra, y se te avisa cuando esté hecho. La única excepción son los mensajes que sirvan para formular, ejercer o defender una reclamación administrativa o judicial.

Tu pregunta se conserva sin plazo, porque no lleva ningún dato de contacto y no permite saber quién la escribió.

Quién más los ve

El sitio se aloja en Cloudflare y tanto el correo como la lista de La Carta viven en Google. Las dos son empresas estadounidenses con redes repartidas por el mundo: tus datos pueden tratarse fuera de Chile. Actúan por encargo, solo para lo que este sitio les pide, y con las garantías contractuales que la ley chilena exige para que los datos salgan del país.

Nadie más los ve. No hay publicidad, ni analítica de terceros, ni herramientas de medición ajenas.

Qué puedes pedir

Sobre tus datos puedes pedir cinco cosas: saber cuáles hay, corregir los que estén mal, borrarlos, oponerte a que se usen, y llevártelos en un archivo que puedas usar en otra parte.

Se piden a privacidad@inteligenciaemocional.cl, y se responden dentro de treinta días. No hace falta explicar por qué.

Si crees que algo se hizo mal, puedes reclamar ante la Agencia de Protección de Datos Personales.

Cómo se cuidan

La lista de La Carta vive en una cuenta con contraseña propia y verificación en dos pasos, y solo tiene acceso una persona. Las claves no se comparten ni se repiten en otros servicios. El sitio se sirve siempre cifrado.

Si alguna vez tu correo quedara expuesto, se te avisará.

Quién responde por esto

Luis Salvador González Córdova, autor y responsable de inteligenciaemocional.cl.

Escribe a privacidad@inteligenciaemocional.cl para cualquier asunto relacionado con nuestra política de privacidad.

Esta página va a cambiar

Cuando el sitio haga algo nuevo con tus datos, esta página lo dirá antes. Cada versión queda con su fecha, y si el cambio te afecta y estás suscrito, se te avisa por correo en vez de esperar a que lo descubras.

Versión 1 — 15 de agosto de 2026